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Importancia del deporte como elemento de educación e integración.

 

Una de las características del ser humano es la necesidad que siente de formar parte de un grupo: sentirse miembro de un colectivo. En los deportes de equipo como el BALONCESTO, esta necesidad se cubre con creces.

Los individuos se convierten en deportistas y son un miembro más del grupo que consigue el resultado: Cuando un deportista forma parte de un equipo adquiere un compromiso con el resto de sus miembros; este compromiso implica la asunción y práctica de los valores del grupo. La dependencia e influencia que cada deportista tiene sobre el resto del equipo potencia la necesidad de tener definidos los valores que los diferentes elementos de dirección (entrenadores, padres, club) transmiten.

 

¿Cómo podemos instalar estos valores?

Al comienzo de la temporada; en reuniones con padres y del entrenador con sus jugadores/as. Estableciendo unas reglas básicas, sencillas de aplicación y de fácil entendimiento por la totalidad del colectivo, por ejemplo: de días de entrenamiento contra minutos de juego.

Se ha de enfocar el desarrollo del equipo con cultura de esfuerzo, no es importante el resultado, si no el desarrollo de los deportistas y del equipo.

 

¿Por qué la disciplina?

Ayuda a gestionar el tiempo: hay muchas tareas para realizar en un plazo concreto de tiempo, por lo que hay que organizarse para hacerlo todo.

Utilizar elementos educativos como los entrenamientos y/o partidos como castigo por haber bajado el rendimiento escolar no es lo más idóneo: hay que averiguar cuál es la causa de este descenso y, con esta información, buscar las soluciones. 

El deportista que decide no ir a entrenar porque tiene examen al día siguiente, está tomando una decisión muy a corto plazo y seguro que no es la solución: es preciso analizar por qué necesita ese tiempo, ayudarle a planificar con antelación y proporcionarle herramientas como puede ser hacer un planning escrito con tareas por hora y día; esto le ayudará a ganar en autonomía y seguridad en sí mismo.

 

¿Por qué practico baloncesto?

En todas las decisiones que tomamos, hay una serie de motivaciones que controlamos y otras que nos condicionan. También ocurre cuando decidimos practicar un deporte:

=> CONTROLO YO: me apunto a baloncesto porque me gusta

=> ME CONDICIONA:  voy a entrenar porque si no, no tendré minutos en el partido.

Conocer cuáles son los motivos por los que un deportista decide practicar un deporte ayuda a orientarle y a desarrollarle.

Es preciso conocer las motivaciones correctas para generar expectativas racionales y lógicas; que no desemboquen en situaciones de exceso de agresividad en el juego o, todo lo contrario, de bloqueo.

Los padres son la figura de referencia de los deportistas: su comportamiento es el que imitarán los deportistas. Es su decisión cuál es su comportamiento, pero es muy importante conocer cuáles son las consecuencias y asumirlas.

Los entrenadores son igualmente una figura de referencia en los equipos de menos edad: es importante establecer los valores de los entrenadores y los equipos a principio de temporada y trabajar para su aplicación.

Durante y después del partido, habla con tu hijo/a: Envía siempre mensajes positivos - Pregúntale qué piensan de tu comportamiento, de tus comentarios; ten en cuenta que las instrucciones de los padres a los jugadores durante el partido crean confusión a los deportistas (no va a saber a quién hacer caso) y desautorizan además al entrenador.

 

 ¿Cómo ven los deportistas a las personas de la grada?

Conforme los jugadores/as van creciendo, para ellos pierde importancia el comportamiento de las personas de la grada: la cancha es mucho más importante.

Sin embargo, los más pequeños están muy pendientes de los comentarios, gestos, actitudes de los padres; por ello éstos han de ser respetuosos, manifestar lo bueno, construir, especialmente al dirigirse a los árbitros.

Un árbitro puede empezar a dirigir partidos a los 17 años; es una actividad compleja, con muchas variables, asumen un elevado grado de responsabilidad y es comprensible que se equivoquen, las situaciones de presión y violencia con las que se encuentran en ocasiones en la competición, no ayuda a mejorar su actuación.

Lo que sin duda se consigue con estas actuaciones es influir en el comportamiento de los deportistas: aprenden que es lícito agredir verbalmente al árbitro, ven en los comentarios ofensivos y en las reclamaciones agresivas una herramienta más que utilizar en el partido.

Normalmente desde la grada solo se envían críticas y mensajes muy duros. Pero hemos de tener en cuenta que:

* Es necesario asumir los riesgos del deporte que se practica: el baloncesto es un deporte en el que es habitual el contacto entre jugadores.

* Recuerda: vas a disfrutar viendo un partido de baloncesto => NO estés pendiente del árbitro.

* Todos los participantes se equivocan: los jugadores, el entrenador, y también los árbitros.

* Si te alteras mucho viendo un partido, habla con tus compañeros de grada y anima a los jugadores.

 

Como padres, criticamos a los entrenadores, a los otros jugadores, ... queremos que nuestros hijos sean los protagonistas del juego: a ser posible los máximos responsables del triunfo. En la práctica, nos cuesta ver que lo importante es que disfruten con este deporte: si disfrutan con ello, continuarán con su práctica.

Hay que evitar la presión y ensalzar el compromiso que tienen, la responsabilidad que asumen.

 

¿Por qué hacemos deporte?

Cuando hacemos deporte, ...

Ø  Generamos endorfinas: nos sentimos más felices

Ø  Mejora nuestra memoria, nos ayuda intelectualmente: es bueno para nuestros estudios 

Ø  En los deportes de equipo aprendemos a pertenecer a un grupo: es una necesidad humana, necesitamos sentirnos parte de un colectivo.

Ø  Cuando practico deporte soy más productivo: aumenta nuestra capacidad de concentración.

Ø  Aumenta nuestra autoestima: el concepto que tenemos de nosotros mismos mejora, afronto mejor los problemas cotidianos cuando practico deporte (el deporte me exige y aprendo a conseguirlo, esto me hace sentir bien)

Ø  Aumenta la autorregulación emocional: los sentimientos, los instintos que sentimos cuando nos enfrentamos a un hecho (una canasta que fallo, un rebote que cojo, ...) me asustan y sin embargo tengo que afrontarlas y superarlas.

Ø  El deporte se practica en un entorno estructurado, con unas reglas y una disciplina: aprendemos a cumplirlas y a ver la ventaja de las normas.

Ø  Reduce el nivel de estrés: en la dinámica actual de volumen masivo de información (a través de cientos de mensajes de ws, instagram, ...) crea un nivel elevado de ansiedad que el esfuerzo físico del deporte ayuda a gestionar.

Ø  La actividad física favorece la capacidad de aprendizaje: ayuda a organizarse el tiempo, potencia la auto-planificación.

Ø  Aumenta la capacidad cerebral: el ejercicio físico aumenta el nivel de circulación de sangre en el cuerpo y, por supuesto, también en el cerebro; es alimento directo para el cerebro.

El deporte es un antidepresivo natural!

 

¿Por qué dejamos de hacer deporte?

1)     Creencia de incompatibilidad: no te da tiempo a estudiar, a salir con los amigos y a hacer deporte.

NO es cierto, sí da tiempo, sólo hay que organizarse y hay que aprender a hacerlo "saber organizarse es un regalo para toda tu vida". Hay que ayudar a superar los momentos en que tienen que renunciar a salir una noche porque tienen partido al día siguiente, se supera este bache y se ven las ventajas (también es divertido jugar, y compensa no salir la víspera de un partido)

2)     Expectativas desajustadas: Metas no realistas, exigencia excesiva provocan frustración y bajada de autoestima. Al final llevamos a los chicos a desarrollar intolerancia al fracaso.

¿Cómo podemos ayudar? Estableciendo objetivos, han de ser metas difíciles (que se puedan fallar alguna vez) pero realistas: deben ser alcanzables.  No utilizar la negación en los mensajes, siempre se deben comunicar en positivo. Han de ser específicos y claros; deben estar cortados en pedazos para ayudar a conseguirlos => los objetivos de tarea son alcanzables, los objetivos de resultados no ayudan (no dependen de uno mismo, hay muchas variables en las que no impactas) los resultados son el fin a conseguir; los objetivos a tarea, son el camino a seguir.

Cuando establecemos objetivos, conseguimos motivación para mejorar, aprendemos a gestionar la frustración, desarrollamos tolerancia al fracaso, ayudamos a la autorrealización de la persona: consigues el resultado!

3)     Comportamiento de los padres: los padres nos comportamos en la grada de una u otra manera porque creemos que lo estamos haciendo bien; no lo hacemos para fastidiar, ni para empeorar nada ni a nadie. Sin embargo, ...

Es importante divertirse: vienen al club porque les apetece, se divierten. La primera palabra es divertirse, luego ya acompaña competir, ganar, ...

Como padres, ¿cómo hemos de actuar? Acompañemos a nuestros hijos sin grandes expectativas, sentir orgullo de ellos, independientemente del resultado: están comprometidos se esfuerzan!

 

Organización

                             Establecimiento de objetivos

                                                                                 Valorar en positivo